martes, 27 de noviembre de 2012

¿Está en nosotros cambiar el signo de las cosas?


OPTIMISMO
            ¿Está en nosotros cambiar el signo de las cosas? ¿Podemos hacer que lo feo sea hermoso; lo desagradable, agradable; lo violento, apacible? Estoy pensando como James y como Sergi, toda una teoría psicológica. Como Copérnico con los astros, o como Kant con el pensamiento, Sergi pensó que podemos hacer el milagro de sentir como deseamos, como queremos. Yo pienso como él.
            Hay que llenarse de alegría. Ese es el secreto. Se lo inyectaría a mis hijos, a los amigos, a todo el mundo. Hay que llenarse de alegría. Es el caso de los optimistas, que todo lo ven de color de rosa: “Hoy tengo para mi un día nuevo; presiento que será hermoso, alegre; no podrá ser de otra forma”.
 Saldré de casa rebosante de felicidad, saludaré eufórico a cuantos vea, querré a cuantos me tropiece, sentiré alegría de respirar aire fresco, empezaré mi trabajo orgulloso. Seguro que el día será redondo para mí.   
Hay que llenarse de alegría, de ideas felices; hay que pensar en momentos de triunfo para sentirse bien. El mundo y la vida es de los que piensan así. Yo quisiera encontrar la frase que  solo al enunciarla me cambiara, que solo al pronunciarla me llenara de contento. 
Hay que buscar esa frase, ese talismán que nos transforme. Puede ser, por ejemplo: "Soy plenamente feliz". Puede ser otra parecida. Cuando la encuentres,  repítela, ámala. Toda tu persona sentirá sus efectos y todo tú irás cambiando a lo que ella dice. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

"Hay que estar en forma"

Litesofía, 26 noviembre 12
GIMNASIA

"Hay que estar en forma", "Practica un deporte", "Haz gimnasia al levantarte", son recomendaciones que oímos a diario. Creo que hay algo de bueno y algo que sobra en lo que se nos pide.
¿Qué duda cabe que andar es bueno? Pero yo esta mañana, que he dormido poco, no podía con mi alma. Hubiera sido, quizás, contraproducente darme un paseo largo.

La gimnasia es buena, si la pide el cuerpo. El deporte es saludable, si lo hacemos con ilusión. El cuerpo debe pedirlo en todo caso. Si va contra ese deseo, creo que no es conveniente.

Cuando se es joven, todo el cuerpo hace ejercicio hasta sin pensarlo. Si se es mayor, el cuerpo pide descanso. Ese reposo puede ser la mejor gimnasia entonces. No nos engañemos.

No queramos estar en forma a los setenta, a los ochenta años, por seguir un curso de gimnasia. Será martirizarnos para nada. El ejercicio debe marcarlo nuestro cuerpo con sus ganas de realizarlo.

Y si en esos momentos de verdadero "apetito" no realizamos movimientos, el cuerpo por dentro se encarga de hacerlos por nosotros.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Considero al hombre como invitado molesto de la madre Tierra.


EL HOMBRE
 Considero al hombre como invitado molesto de la madre Tierra. Y peligroso. "Huéspedes vengan, que de casa nos echen", dirían los seres que le precedieron.
Sin el hombre, el Planeta dormía tranquilo en un mar de silencio. Con el hombre todo se conmovió. La agricultura misma fue una provocación al orden natural; la construcción, los puentes, los motores, la aviación, el ruido...,
 Hace solo unos años que el hombre se vio en la Tierra. Desde entonces el planeta no duerme. La preocupación por lo que haga, le quita la tranquilidad. Ha visto que no puede estarse quieto,  que todo lo quiere destruir, que es un ser contra Natura en suma.
 La guerra entre ambos ha de ser inevitable. Por lo pronto, los dos se miran cautelosos. Los dos se miden las fuerzas por si hubieran de emplearlas. Antes o después tendrán que hacerlo.
 Durante milenios, la Tierra vivió tranquila, en una serenidad cósmica total.  Siglos de calma, de sincronización absoluta. Un día apareció la vida. Hubo un pequeño sobresalto en los mundos. Un fruncir el entrecejo para mirar algo desacostumbrado. Fue como levantar las orejas el perro ante el ligero ruido, impreciso, de unas hojas.
 Pero pronto, la vida vegetal se acopló a la Naturaleza. Formó parte de su nuevo mundo como invitado agradecido. Todo siguió igual. Diría que hasta la Tierra se alegró. Fue el adorno que faltaba de unas flores a la casa. Único mundo con árboles y prados verdes, para asombro de los otros, grises y pardos, de color tierra.
 Y la vida, tras siglos y milenios de existencia, tuvo un nuevo desliz, un descuido. ¿Cómo fue? Nadie se lo explica. Pero el animal se vio en la Tierra. La aparición de esta clase de vida fue sin duda el hecho más trascendente de millones de años. El Planeta se sobresaltó de nuevo. Frunció otra vez el entrecejo. Cuando vio que se movía libremente, por si, lo miró con curiosidad.   
 La nueva vida, nueva en todo, se reprodujo y respetó la vida que encontrara. La Naturaleza volvió a cerrar los ojos. Criaturas extrañas en su casa, pero que no le hacían daño. Seres raros que permitían dormir como antes. Hasta llegó el Planeta, en sus descansos de sueño, a sentirse agradecida por estos nuevos inquilinos.
 Flores y animales divertidos. Colores y juegos de circo. La casa se adornaba caprichosamente en los ríos,  en el aire y en el mar. Legión de seres crecían a placer. El mundo siguió sin más complicaciones. No sabía que su mayor enemigo, el hombre, estaba a punto de nacer.

sábado, 24 de noviembre de 2012

A esa mujer -soneto-


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 24 Noviembre 2012, Sábado, Santa Flora.

A ESA MUJER –Soneto-


¡Qué fácil es vivir con una “santa”!;
tan sólo tú, varón afortunado,
que, como yo, la tienes a tu lado,
sabes lo que es gozar de dicha tanta.

Que te duele la tripa o la garganta,
pendiente está de ti, pierde cuidado,
que a hacerte la infusión, con sumo agrado,
aunque sea medianoche, se levanta.

Antes que salga el sol, ya está dispuesta
a preparar lo justo y necesario
para que sea tu casa una gran fiesta.

         Y no es esclavitud, es... lo ordinario
de la vida, que hace, sin protesta,
por Dios, de modo alegre y voluntario.

viernes, 23 de noviembre de 2012

El colegio va a abrir sus puertas.


Litesofía, 18 sept. 12
> Fragmento
> …
> El Colegio va a abrir sus puertas. Cientos de niños llenarán las aulas. Unos por primera vez, otros ya veteranos. Los Profesores esperan que el telón se alce para empezar la función.
>
> Sencillez en todo; esta es la clave. Si no, puede ocurrir que descuidemos lo principal –el niño, la enseñanza- por cosas secundarias. Maestro, niños y objetivos a lograr. No perder de vista lo que se pretende.
>
> Vamos a meternos en la cabeza de una vez por todas que la escuela no es la universidad. En la escuela se debe aprender lo básico, y se debe aprender a estudiar, con unos niveles mínimos por alcanzar.
>
> La escuela debe ser eso: ejemplo de vida social, donde no caben palabras malsonantes ni gestos de pesimismo. El niño aprende a ser persona allí, y lo que vea y haga, será luego de mayor.
>
> La escuela debe renovarse. El niño debe sentirse allí bien, feliz. El maestro debe ser un amigo y un padre con todos. La escuela debe ser un modelo de sociedad, donde se practiquen las virtudes y no se adviertan los males que haya fuera.
>
> Sencillez, amor, alegría, ambiente grato. Sacudid, maestros, ahora que empieza el curso, vuestras tristezas, vuestros temores; quedaos sólo con las ansias de vivir que habéis de transmitir, con el optimismo que habéis de generar en los niños, con el amor que habéis de llevar a sus almas.

Escribir un poco cada día, a modo de diario...


Litesofía, 26 septbre. 12
> Fragmentos

> Escribir un poco cada día, a modo de diario, como es costumbre en mí, > aparte de ser un grato pasatiempo, puede servir, como las fotos, de recuerdo para saber cómo éramos antes y en qué ocupábamos nuestro tiempo.
>
> Hay personas que coleccionan sellos, o llaveros, o monedas. Yo
> colecciono hechos, trozos de vida. El fin es quizás el mismo, aunque esta ocupación, para mí, es superior a las otras.
>
> …
> Mi gran ilusión sería que estas hojas que escribo sirvieran, con el paso de los años, para reunir a mis hijos con sus familias, en este mismo lugar, donde tantos recuerdos habrían de encontrar de sus años de la infancia.
>
> Y en ese encuentro, que dedicaran unos minutos a leer de este diario. Si esta idea se cumpliera, mi pasatiempo de hoy habría servido de mucho más de lo esperado.

La señora del tiempo se empeña en que llueva.


Litesofía, 28 sept.12, Viernes, San Wenceslao La señora del tiempo se empeña en que llueva, pero en Murcia no quiere llover. Yo creo que quienes gobiernan arriba se ríen de ella. “¿Qué dices, mona, que va a llover? Pues ahora no llueve”. Debe de ser una cuestión personal. ¿Sabemos acaso en qué se entretienen los santos? ¿Si tienen o no sentido del humor? Porque en el Cielo recordarán lo que hicieron aquí,en su otra vida, y hasta gastarán sus bromas con los que fueron amigos suyos. Inocentes sí, que ellos no pueden hacer mal. Si una amiga de Mónica murió y quiere pasarlo con ella, se dirá: “No digas que va a llover, que yo haré que sea lo contrario, que cuando Dios quiere con todos los aires llueve. ¿Te acuerdas, Mónica, de cuando tú me llevabas la contraria en todas las discusiones? Eras buena, pero más terca que una mula. “Yo te rogaba: Vamos a tal sitio el domingo”. Y tú decías: “No, Cloti, que va a llover”. La afición a predecir el tiempo lo llevabas en la sangre, aunque no acertabas nunca. No me digas que no. Yo decía una cosa y tú la contraria. Buena, sí eras, Mónica, pero cabezona como nadie. Te lo dije más de una vez: “Eres Tauro y no lo puedes negar”. Mira que si fuera aquella Cloti la que ahora no deja que llueva en Murcia. ¿Lo habrá pensado la meteoróloga? Yo si tuviera amistad con ella, le propondría lo siguiente: “Cuando quieras que llueva por una Región, di que no va a llover”. Sería una prueba para saber si detrás estaba la amiga. ¿Qué nos importaba aquí que se equivocara? Con que lloviera y se llenaran los pantanos no queríamos más; que se equivocara o acertara nos tenía sin cuidado. En Santana una vez le hacían rogativas a la Abuela para que abriera los grifos de las nubes. Tuvo que ser algo así, otra jugada inocente de alguna santa, que abrió las compuertas celestiales de tal modo que tuvimos que bajar con barcas al pueblo. Los frailes luego le riñeron: “¡Abuela, que no era para tanto: te has pasado!”, y la castigaron con un mes en la bodega.  Yo no sé si en el cielo ven nuestras acciones y si gastan bromas con nosotros, pero hace pensar que sí. ¿Serán estos santos los que nos administren y se desquiten de acciones terrenales anteriores? Mal no harán, que como santos no pueden, pero que a veces rozan la perversidad, no tengo duda. Así me explico que luego digan: “Si Dios es bueno, ¿cómo permite el mal?”. Y no es Él sino los graciosos santos que administran sus servicios. No son malos, que no pueden, pero a veces… Me consta que a alguno el mismo Dios lo ha tenido que llamar al orden: -¡Qué haces, Serapión?. -Ha sido una broma. -Te vengo observando y creo que llevan maldad tus intenciones. -Perdone, Padre, no pensaba que mis obras podían interpretarse así. -Mañana te espero en confesión.