viernes, 1 de marzo de 2013

Liberada.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 1 marzo 2.013, viernes

LIBERADA

Fragmento


Se hablaba de parejas de estudiantes que tenían que casarse sin concluir 

sus estudios, siendo casi niños. Los padres pasaban por la vergüenza de 

confesarlo a sus amistades. Los jóvenes, sin embargo, pasaban de todo, 

hasta de sentir rubor por lo ocurrido. En el cambio de la dictadura a la 

democracia, como lógica consecuencia a la inmadurez del nuevo ente 

democrático, hubo tropiezos y caídas. El paso de una sociedad reprimida a 

otra más liberada, era de tal magnitud, que pasar de la una a la otra sin 

percances, hubiera sido un milagro. En todos los campos: religioso, 

político, educativo o social. Eran convulsiones sísmicas.

Esos matrimonios eran la consecuencia de un cambio a la libertad, y les 

tocó a ellos. Había que ampararlos entre todos, pues que el trueque les 

pegó fuerte sin merecerlo. Era como si cruzando un puente miles de 

personas a un prado apetecido, en el intento cayeran algunas personas. 

¿Cómo se iban a abandonar?

jueves, 28 de febrero de 2013

Descontroles.


Litesofía, -entre literatura y filosofía-, 28 febrero 2-013
DESCONTROLES
Las personas que se dominan, que se controlan, ganan siempre. No es
que se dominen estas personas, es que son así. Hay personas
tranquilas, apacibles, serenas, y personas nerviosas. Pero tampoco es
eso. Hay quien pierde la cabeza fácilmente, por el motivo que sea, y
quien no se altera por nada. De las primeras decimos que no saben
controlarse; de las segundas que tienen fuerza de voluntad. Y no es
eso tampoco. Lo que ocurre es que unas personas están enfermas de los
nervios y otras no. Las primeras no pueden controlar sus actos; las
otras no tienen necesidad de hacerlo.
Ante una persona descontrolada, no cabe sino esperar lo peor. Como
locos de atar, pueden reaccionar de la forma más inverosímil: o
matando con un arma o hiriendo de palabra. Cualquier cosa. Los odios
afloran y los sentimientos más viles aparecen. "¿Cómo ha podido
hacerlo?”, ¿Cómo ha dicho tal cosa?", decimos luego. Y es que no ha
sido él, ha sido otro, a quien ni él mismo conoce. Ha sido un enfermo
mental, que lo ha privado de obrar en su sano juicio.
Suerte la de esas personas que se controlan siempre, o mejor, que no
se descontrolan nunca. Solo ellas, en determinadas ocasiones, piensan
con lucidez y obran con cordura. Librémonos de las iras de los
desequilibrados; huyamos de ellos con prudencia, o, por lo menos, no
nos acerquemos tanto que estemos al alcance de su locura.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Lo resolvió en un pispás.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 27 febrero 2.013
Fragmento
…
-Lo resolvió en un pispás.
-Lo de “pispás” tendrá que admitirlo la Academia.
-¿Qué te dije que hizo con “la calor” este verano? Como se decía en la
calle y, por lo visto, tenían prisa los académicos, acordaron aprobar
las dos maneras: “el calor”, en masculino, y “la calor”, en femenino.
Así todos contentos.
-Pues harán lo mismo luego con “a por”, que ya llevan tiempo dándole
largas. Azorín, Unamuno, y otros espadas de la Lengua, ya dijeron que
no era lo mismo “Subir por la escalera” que “Subir a por la escalera”.
-¿Y no quisieron?
-Para mí que quieren justificar su puesto. Si no discuten y se oponen
a algo de vez en cuando, pensarán que pueden pasar sin ellos. Así,
arman bulla para que los vean.
-Como los políticos, que hacen ruido para justificar el sueldo.
-Ahora que has nombrado a los políticos, ¿has observado cómo han
proliferado los analistas y tertulianos en todas las cadenas de
televisión? “¿Cuál es tu profesión?”, les preguntan. “Analista
político”, responden. Y lo suyo es polemizar: uno dice blanco y otro
negro; y a cobrar.
-No será tan fácil.
-Que sí, que sí: hay mucho teatro. Pilar Rahola, amiga de Artur Mas el
Presidente, cobra por decir barbaridades.
-¿Por decir qué?
-Llama “puerca” y “marrana” a la Cospedal, Presidenta de Castilla la
Mancha, y se queda tan fresca.
-¿Y eso por qué?
-Por decir que en Barcelona deben hablar español como ordena la Constitución.
-¿Y no le pasa nada?
-Es lo que busca, llamar la atención.
-Igual le pagan por decirlo.
-¿Qué le importa a ella que los niños catalanes hablen español o
catalán? Ella a discutir: se levanta y grita sin venir a cuento:
“Usted es una cerda cochina”. Y los que más gritan llevan razón.
-Yo pensaba que los Académicos eran más formales.
-Tienen miedo a los recortes del Gobierno, a que los vean parados y
supriman sillones o les rebajen el sueldo a la mitad. “¡Que viene
Montoro, haz como que lees”. “Que se acerca, vamos a discutir”.

martes, 26 de febrero de 2013

Conflictos. Campanadas. Viejos.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 26 febrero 2.013
Fragmentos

CONFLICTOS
            Llega un momento en que los hijos dejan de ser niños; entonces, los padres, por inercia, siguen mandando y vienen los conflictos. ¿Cuál es el momento en que los hijos dejan de ser niños y deben obrar por sí? Difícil dar una respuesta categórica. Cada niño despierta a una edad. Lo mejor es guiar y no mandar; no decir: "por aquí, porque yo lo mando", sino observar el camino que toma el hijo según su voluntad, y, si no nos gusta, aconsejarle. Nunca imponer.            

CAMPANADAS
            A punto de nacer las ocho, a punto de saltar al campo, al reino de los vivos. Fugaces como ellas solas las ocho campanadas, que llegan y se esfuman. Ya suenan en la torre de la iglesia y ya se marchan para siempre. Unas ocho que durante siglos esperaron su momento y que, al llegar, murieron para siempre. Como nosotros.

VIEJOS
            El problema de los mayores, ancianos o viejos, habrá que tomarse en serio. La vida se alarga y los nacimientos disminuyen. Estamos abocados a una sociedad de ancianos que atender. Se dice que deben trabajar dos jóvenes para cuidar de un mayor. Para un gobierno, esto debe de ser preocupante. "¿Qué hacemos con los viejos?". En cierta nación, alguien propuso seriamente en el Parlamento acabar con ellos, legalizar la eutanasia. Dicho sin eufemismos: que la plaga de los viejos estorbaban.
            Sabemos que hay de todo en la fauna bípeda. Hay familias, sin duda, que no cuidan de sus mayores, que no soportan su presencia, y que desean su fin. A estos, la bárbara medida parecerá acertada. Sin llegar a tales extremos, la solución puede estar más bien en la creación de Centros asistenciales donde aparcarlos. El Gobierno debe aportar soluciones al problema social que se avecina.

lunes, 25 de febrero de 2013

Viernes.


Litesofía -entre "lite" y "filo"-, 25 febrero 2.013
VIERNES
            ¿Por qué gustan los viernes?, ¿por qué los lunes no agradan? Por el trabajo, sin duda. Los lunes tienen obra por delante; los viernes, descanso. Cuando hay un día festivo en medio de semana, ésta es más simpática. ¿Y por qué? Por lo mismo: la gente no trabaja a gusto. Hay que ver los lunes con ilusión, como se ven los viernes. Cuando convirtamos los lunes en días alegres, habremos cambiado la sociedad.
            -¿Y cómo realizar el milagro?
            -Haciendo amenos los trabajos.
            -¿Cómo?
            -Dando a cada cual el suyo.
            -¡Ah!
            -Cuando el hombre vaya al trabajo como va a una fiesta, cuando le sea tan grato que no lo cambie por nada del mundo, será otro, rendirá más, se sentirá infinitamente mejor.     
            El problema del trabajo está por revisar. Estarás conmigo en que así no debe seguir: unos trabajan y otros no; unos trabajan mucho y otros nada; unos en tareas duras y otros en faenas suaves. El reparto del trabajo es de lo más injusto que tenemos. Hay que revisar sus estructuras, hay que humanizar el trabajo, repartirlo mejor, racionalizarlo. Cuando el trabajo sea para todos liviano como pluma y grato como caricia, los lunes serán San Lunes, como hoy los viernes, y no antipáticos y aburridos por no decir odiosos.

domingo, 24 de febrero de 2013

Músicas.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 24 febrero 2.013, Domingo
A mi hijo, Francisco-Amós TOMÁS PASTOR
            Fragmento
MUSICAS
            Escucho música clásica: “Danza eslava número uno en Re mayor”. A los jóvenes les agrada más otro tipo de música. Prefieren canciones de ritmo trepidante. El niño se educa musicalmente oyendo música. La casa alegre que es la escuela, no debe estar ayuna de música. Los niños deberían entrar con música al Colegio, salir escuchando música y hasta trabajar con ella.
            Si queremos que el niño ame la música clásica, que la goce y la prefiera, nada mejor que dársela a oír, y, poco a poco, como un aire perfumado, se irá adentrando en su espíritu. Si a esto añadimos nombres de compositores, los niños conocerán luego obras que escuchen ocasionalmente.
            Es una triste realidad que, hasta hace bien poco, no se estudiaba la Música. Ni se enseñaba en la Escuela ni se aprendía en el Instituto. Los niños y menos niños apenas sabían quién es Beethoven, Schumann o Verdi, ni distinguían una sonata de una zarzuela.
La música debe promocionarse y ocupar el puesto eminente, grandioso, que le corresponde. Que no se sepa quién es Falla o Bretón, dice poco de un sistema educativo. Que no guste Albéniz es síntoma de enfermedad educativa.

sábado, 23 de febrero de 2013

Escuelas.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 23 febrero 13, San Policarpo
A mi hija Lina Mª TOMÁS PASTOR, DOCTORA EN PEDAGOGÍA
            
               ESCUELAS

            Yo no sé hasta qué punto habrá sido bueno que la escuela dejara de ser la escuela que tuvimos siempre: Maestro y niños. Maestro que enseña y niños que aprenden y se relacionan con otros niños. No parece ya escuela; parece más un instituto, con tantos profesores y tantas aulas.
            Al niño no hay que dar lo que nos parezca sino lo que corresponde a sus pocos años. Hay que volver a la escuela con calor de escuela, donde el maestro es sólo maestro y el niño sólo niño de escuela. Luego vendrán otras exigencias y otras obligaciones.
La escuela para enseñar las materias instrumentales, para que el niño conviva con otros niños, para que aprenda de todo, sin exámenes ni distinciones. La escuela debe volver a ser escuela. Maestro y niños. Maestro de todo y niños de todos. Comunidad viva. Luego vendrá el instituto con varias aulas, varios profesores y aparatos sofisticados.
            Cuando se pensó que haciendo tres escuelas de otras tres próximas, y poniendo en una a los mayores, en otra a los medianos y en la tercera a los pequeños, empezó a romperse. Tuvo que ser un listillo el que pensara: "¡Eureka!, ¡ya está!, ¿cómo no se ha visto antes?".  
Primero fue separar a los niños por edades; luego por conocimientos; después por inteligencias; más tarde por combinaciones de unos y otros. Ya estaba la escuela convencional rota. "Mejor Colegios con muchas aulas y muchos profesores. Aquí los niños de cuatro años, aquí los de cinco, en esta los de seis, los de siete...".
"Vamos a colocar aquí a los niños de nivel mental normal, aquí a los que no dan la talla, aquí a los listos". "Pero, ¿qué ocurre que no funciona tampoco?”. Enseguida se rompe la igualdad conseguida".
Habla otro: "Tiene que haber muchos controles y suspender a quien no consiga superar las pruebas. Esto es: promocionar. Esa es la palabra. Hay que promocionar a los que superen los controles con sus pruebas correspondientes. Los demás a repetir”.  
Y los sabios, alrededor de una mesa grande, con humeantes cafés, piensan en su contribución sin igual a la ciencia, mientras que los niños van de aquí para allá, cargados de libros, sin comprender a qué van a la escuela ni qué significa lo que oyen  de enseñanza, deberes, evaluaciones, promociones, repeticiones y gaitas.
            La escuela tiene que volver atrás y ser otra vez un lugar ameno, con color y calor de niños, con amor y pura simplicidad.