miércoles, 21 de noviembre de 2012

Marañón hablaba del miedo cósmico.


MIEDOS
            Marañón hablaba del miedo cósmico. El hombre siente miedo al vacío y necesita compañía para estar seguro. Esta tranquilidad no se la proporciona el vecino que pasa y no mira; tampoco una masa de personas que lo desconocen. El espíritu detecta cuándo está acompañado y cuándo no lo está. Es muy sensible.
 Se habla de soledad en compañía. Se puede estar solo entre miles de personas, y se puede estar acompañado con un buen amigo. Un vecino bueno vale más, en este sentido, que cien parientes lejanos. La compañía es necesaria para sentirse bien, para no tener ese miedo del que hablaba Marañón.  Su espíritu rehúye la soledad. Dios proporciona inigualable compañía.
             La muerte de los padres es algo más que perder a personas queridas. Es  dejar una puerta abierta al vacío, es perder un apoyo que nos sostiene. Si se es niño, la pérdida puede ser mortal. Nadie puede llenar su vacío ni con las más íntimas de las uniones. Su alma siente  miedo. Un miedo trascendente sin aparente justificación.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Encima del armario hay una copa.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 19 Noviembre 2012, Lunes.
 Encima del armario hay una copa. Me la concedieron en un Certamen de Poesía. La copa irá dando tumbos con el tiempo, porque no es un papel que pueda perderse entre las hojas de un libro.
 -“Esta copa la ganó el papá en un Concurso”, dirá uno de mis hijos. “¿Quién se la lleva? ¿La rifamos? E irá a parar a la casa de uno de ellos.
 -“Esta copa la ganó tu abuelo en un Concurso de Poesía”, dirán luego a mis nietos. Y la copa se irá arrinconando en el cuarto de cosas inservibles.
 “¿De dónde saldría “esto”, que parece un frutero?”. Y con la chatarra irá al pudridero común de la localidad, a perderse en el reino del olvido, destino fatal de las cosas de este mundo.

domingo, 18 de noviembre de 2012

"Hemos de aprovechar lo que tenemos..."


Litesofía, 18 noviembre 12, Domingo

“Hemos de aprovechar lo que tenemos, hasta lo más pequeño, y no pensar tanto en lo que deseamos”, pensé. Luego leí en una Revista: “¡Cuántas veces la felicidad se encuentra en lo más insignificante,  en lo más próximo, en lo que tenemos y no en los grandes sueños de riqueza, de gloria o de fama”. Venía a decir lo mismo: el hombre que se siente satisfecho con lo que tiene es feliz. Es absurdo buscar uno mismo el desequilibrio vital con aspiraciones necias, con deseos que producen desorden interior e infelicidad.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Estoy pensando en las parejas de hoy, Saturio.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 17 Noviembre 12
Fragmento

Estoy pensando en las parejas de hoy, Saturio. Dos se casan y tienen hijos. Con las mismas, se descasan y los hijos se reparten: “Estos para ti y este, que pesa más, para mí”. El padre descasado vuelve a casarse con madre descasada. La pareja emparejada tiene más hijos, y hasta el hijo del primer matrimonio, en las horas de trabajo de los padres, tiene un hijo con la hija de la segunda esposa. Si queda juventud, aún puede complicarse más la mescolanza familiar y se vuelve a los tiempos en que el fin primordial del matrimonio era la procreación indiscriminada.

Sigo pensando: “¿Qué relación hay entre los hijos de un padre con los de madres distintas? ¿Cómo debe llamarse a los hijos que nacen de varios padres? ¿Y si el hijo de su padre tuviera un hijo con la madre que entró a su casa para ocupar el puesto de la madre separada?

No me aclaro con este embrollo, barullo, enredo o jerigonza, Saturio. Con lo fácil que era antes, o después de los primeros tiempos paradisíacos. Quiero decir cuando dos se casaban para siempre y los hijos eran ni más ni menos que hermanos.

-Son los tiempos nuevos, Petronio. En la medicina, los primeros médicos eran “generales”: médicos para todo. Luego se fueron separando: del corazón, del hígado, de los huesos… En la enseñanza, lo mismo: de ser “maestros de niños” se pasó a ser de parvulitos unos, otros de primaria y otros de secundaria. Y en la abogacía, de resolver cualquier asunto se pasó a distinguir el tipo de problema, el género o la especie.

-Una de estas clases a resolver por los letrados fue la de uniones y desuniones en las parejas, y me temo que no de las más fáciles de resolver. Cada caso es más peliagudo que el anterior. ¿A quién dar la razón? ¿Cómo apaciguar los ánimos de fieras que quieren devorarse? Estos abogados, que se llaman matrimonialistas, se enfrentan a casos sin  solución.

En puertas de unas elecciones catalanas...

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 16 Noviembre 2012

En puertas de unas elecciones catalanas, y sabiendo que en las escuelas de la Región no dejan hablar español, he creído conveniente, ante “EL ESPAÑOL AMENAZADO”, o “NUESTRA LENGUA EN APUROS”, dedicar mi Litesofía de hoy a esta consideración por si alguien no lo sabe:

La lengua es un ser vivo que nace, crece, se reproduce y muere. Rastreando en el pasado, llegamos a una lengua antiquísima, EL ARIO O INDOEUROPEO, que dio lugar a otras lenguas como el Indo, Iranio, Albanés, Báltico, Céltico, Eslavo, Armenio, Germánico, Griego, Itálico… Del Itálico nacieron el Latín, el Osco, el Úmbrico… Del Latín, como sabemos todos, nace el Español, el Francés, el Portugués, el Italiano, el Rumano… Y el Español, con el descubrimiento de América, a finales del siglo XV, salta el Océano Atlántico, para incorporarse en Sudamérica menos en Brasil, en Centroamérica, en el sur de América del norte –Méjico-, y hasta en Filipinas cuando “el sol no se ponía en los dominios” de Felipe II.
Hay un parentesco indudable entre las lenguas: El Griego y el Itálico son lenguas hermanas; el Latín procede del Itálico y es madre del Español, etc.

El imperio romano hablaba el latín: -Virgilio, Horacio, Plauto, Cicerón, Ovidio, Lucano…-. Pero este imperio era tan grande -podía llamar al Mediterráneo “Nuestro Mar” o Mare nostrum, como quien dice una piscina en el patio de casa-; era tan descomunal que sus tierras estaban alejadas peligrosamente y el habla de sus habitantes comenzó a cambiar. Así ocurrió que fueron naciendo lenguas derivadas de la lengua común que no se parecían: español, francés, portugués, italiano o rumano-.

El primer monumento que ha llegado hasta nosotros en lengua castellana fue “El Cantar de Mío Cid”, digna obra inicial de nuestra gran literatura. Es según Menéndez Pidal, del año 1140 y canta los hechos del Cid Campeador, en tiempos de Alfonso VI. Consta de tres partes: Destierro del Cid, Las bodas de sus hijas –doña Elvira y doña Sol con los condes de Carrión- y La afrenta de Corpes. Pertenece al Mester de juglaría y se compone de largas series de versos asonantados, de catorce sílabas divididas en hemistiquios (7  más 7 sílabas). Es obra anónima, aunque al final diga: “Qui me scripsit scribat semper cum domino vivat, Per Abbat lo escribió”.
             Mio Cid Roy Díaz por Burgos entróve,
             En sue compaña sesaenta pendones;
             Exien lo veer mugieres e varones,
             Burgueses e burguesas, por las siniestras sone,
Plorando de los ojos, tanto avíen el dolore,
             De las sus bocas todos dizían una razóne:
             “¡Dios qué buen vassallo, si oviesse buen señore!”…

Del siglo XIII tenemos a Berceo. Gonzalo de Berceo es el primer poeta de lengua castellana cuyo nombre ha llegado a nosotros. Debió morir en la segunda mitad del siglo XIII. Él mismo nos dice:
             Gonzalvo fue su nommem qui fizo este tratado
             En Sant Millan de suso fue de ninnez criado
             Natural de Berceo, on Sant Millan fue nado
             Dios guarde la su alma del poder del pecado.

Escribió vidas de santos: Santo Domingo de Silos, San Millán de la Cogolla y Santa Oria. Obras dedicadas a la Virgen: Loores de nuestra Señora, Duelo de Nuestra Señora en el día de la Pasión de su Hijo y Milagros de Nuestra Señora. Además: El martirio de San Lorenzo, El Sacrificio de la Misa, Los signos que aparecerán antes del Juicio, y otros.

             Era en una tierra un homne labrador,
             Que usaba la reia más que otra labor;
             Más amaba la tierra que non al Criador;
             Era de muchas guisas ome revolvedor.

             Fazie una nemiga, faziela por verdat,
             Cambiaba los mojones por ganar eredat;
             Façíe a tosas guisas tuerto e falsedad,
             Avíe mal testimonio entre su vecindad…

En la prosa contamos con Alfonso X el Sabio, que marca los orígenes de la prosa en lengua castellana: Crónica general -Historia de España hasta Fernando III-; Grande e General Estoria –intento de historia universal-; Loor de España –exaltación nacional-; Las partidas-quiere robustecer la autoridad real-; Libros de ajedrez –costumbres de su tiempo-; etc., etc.

Siglo XIV: Don Juan Manuel, con ideas ya sobre el estilo: “Un buen estilo se caracteriza por su sobriedad…”. Escribe sobre el gobierno de los pueblos. Concibe a España como un todo presidido por Castilla. Admite la autoridad suprema del Pontífice, que debe estar en relación estrecha con el Emperador (“deben ser muy avenidos”): El Libro de los Estados, Libro del  Caballero et del Escudero, El Libro de Patronio o del Conde Lucanor .colección de apólogos con los que el joven Lucanor es aconsejado por su ayo Patronio.

Siglo XIV: El Arcipreste de Hita –El Libro de Buen Amor: Tiene al propio Arcipreste como protagonista, el cual narra sus amoríos, a los que ayuda Trotaconventos, vieja sin moral:

             El dinero quebranta las cadenas dañosas,
             Tira çepos e grillos, presiones peligrosas;
             El que non da dineros, échanle las esposas:
             Por todo el mundo faze cosas maravillosas.

             El faze caballeros de necios aldeanos,
             Condes e ricos omes de algunos villanos;
             Con el dinero andan todos omnes lozanos,
             Quantos son en el mundo le besan hoy las manos.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Ayer fue el día de la "Huelga General" en España.


Litesofía –entre literatura y…-, 15 noviembre 12

-Ayer fue el día de la “Huelga General” en España. Querían los Sindicatos que fuera, como su nombre indica, tan general que no quedara nadie sin acudir. Pero quedó en “Huelga Reducida”, escasa, raquítica, tan pequeña que apenas se la vio. Y es que la gente en España no quiere huelgas, a ver si se enteran Toxo y Méndez; la gente quiere tranquilidad y buenos alimentos; un partido de fútbol y una cerveza con los amigos y les basta.
-¡Vamos a la huelga, Macario!
-¡Déjame en paz, Argimiro, que estoy bien así!
-¿No ves que hay huelga general, Macario?
-Di que no estoy, Argi: nadie me va a echar en falta.
-¿Sabes que el veinticinco hay votaciones en Cataluña?
-¿Y qué se vota en Cataluña?
-Si quieren o no la independencia.
-¿Qué independencia, Argimiro?
-La independencia de España, Macario.
-¿No fue ya esa guerra un dos de mayo?
-Aquella fue de los franceses, cuando Napoleón quiso poner aquí a su hermano.
-Ah, sí, que Castaños ganó en la batalla de Bailén; yo lo estudié en la escuela. ¿Esta es otra?
-Esta es la de Mas, que quiere el País Catalán para él solito.
-No debe estar bien de la cabeza este señor Mas.
-Pues sí, eso quiere, y la gente le sigue la corriente, y hasta irá a votar el día veinticinco.
-Entonces es que hay más de un Mas chiflados en Cataluña.
-Eso debe de ser, Argimiro. Con lo bien que se viviría sin huelgas ni votaciones.
-Debe ser una enfermedad.  Como la carcoma, que se alimenta de la madera. Un mueble es feliz y de pronto es atacado por el insecto y ya la tienes. “¡Déjame en paz, bicho, que yo no me he metido contigo!”. Pues quiera o no quiera tiene que defenderse. ¿Y las oliveras que son atacadas por una mosca? Lo mismo. Cuando mejor vive viene la mosca a chupar sus jugos y acaba con ella. O en el hombre ciertas enfermedades.
-Yo creo que el hombre es el animal más belicoso que existe. Tú estudia la Historia y verás que siempre ha habido guerras. Siempre. Desde que Dios lo puso en el Paraíso terrenal. Con lo bien que estaba y mira por dónde vino el Demonio a molestar. Ya no paró. Luego Caín mató a su hermano. Y eran cuatro gatos, que luego…
Fue el maldito Demonio, que no le dejó parar nunca.
-Pero esa mosca que ataca a la oliva ¿qué tiene que ver con el demonio?
-Pues sí tiene que ver, que es un ataque indirecto el suyo. Las guerras entre seres inanimados repercuten en los hombres, Argi. El Demonio sabe lo que se hace. Hay guerras directas, que son de hombres contra hombres, y guerras indirectas, que son las que destruyen cosas que el hombre necesita. Parece que no, pero el Demonio, que es astuto, inteligente y malo donde los haya, sabe cómo atacar y de qué manera. Pero siempre su enemigo es el hombre. ¿A él qué le va que un animal mate a otro o que un insecto acabe con la cosecha de la aceituna? Él busca hacer daño al hombre.
-¿Y por qué será que la tiene tomada con él?
-Está claro, hombre, por envidia. Él vivía antes tan ricamente y el hombre acabó con su tranquilidad.
-¿Cómo y por qué?
-¿Qué pasa con los hermanos? Todas las atenciones van al mayor hasta que viene otro. Entonces nacen los celos. Pues eso tuvo que pasar al Demonio cuando Dios creó al hombre. “Hagámosle a imagen y semejanza nuestra”. Y cuando lo vio cerca maquinó lo peor para destruirlo. Todo empezó allí. Fue la envidia, que es el pecado más difícil de vencer. Mira si tuvo envidia Lucifer, Satanás, Luzbel o como quieras llamarlo, que logró que Dios lo echara del Paraíso, que le quitara los dones preternaturales que le había dado y trajera la enfermedad y la muerte que antes no tenía. Por envidia, lo tengo claro. No pudo aguantar al ser que había nacido después que él.
-¿Y Dios lo consintió?
-Dios sabe mucho más que él. En su plan ya estaba que fuera así, para que el hombre alcanzara la gloria por méritos propios.
-¿Cómo por méritos propios?
-Dotó al hombre de libertad  y dijo: “El que venza a Satanás, y solo ese, vendrá conmigo para siempre”.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Acabo de leer un libro sobre el origen de la aviación.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 14 noviembre 12, Miércoles

Fragmento
Acabo de leer un libro sobre el origen de la aviación. Me imagino cuánto gozarían los hermanos Wright –Wilbur y Orbille- con su Flyer haciendo pruebas en solitario; era la ilusión de sus vidas desde que arreglaban bicicletas  en un modesto taller de Dayton.
He leído la historia de un Serpa –cargadores en las expediciones al Himalaya- que soñó con llegar antes que nadie a la cima del Everest. Es asombroso ver cómo, tras varias tentativas, lo consigue.
Se trata de Tenzing, montañero de Nepal, que acompañó a suizos e ingleses para terminar él y su inseparable amigo Hillary con la gloria de la conquista del techo del mundo (29 de mayo de 1953). “Hillary sacó su cámara fotográfica, yo desaté las cuatro banderas que llevaba; y Hillary me tomó una fotografía. Le hice señas de que yo tomaría la suya, pero él, por razones que ignoro, me dijo que no con la cabeza. Lo que más sentí cuando nos aprestábamos a descender fue la gran presencia de Dios. Le di las gracias”.
Los hermanos Wright soñaron con volar y lo lograron; los amigos Tenzing-Hillary quisieron con ilusión alcanzar su meta y lo consiguieron. Y es que el misterioso sueño que nos mueve a cada uno señala caminos de dicha si vemos por él y terrenos de tristeza si lo dejamos.
El tema de las vocaciones es el tema de los sueños. Hay que respetar inclinaciones naturales. Hay que dejar obrar a la maestra de maestras naturaleza.