viernes, 28 de junio de 2013

Ángeles.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 28 Junio 2.013
            ÁNGELES –fragmento-
            -El número de ángeles que Dios creara debió de ser muy grande.
¿Cuántos ángeles habrá en el mundo? ¿Siete mil millones? ¿Habrá un ángel para cada uno de nosotros o, por escasez, tendrá que ocuparse alguno de varias personas?
-Espero que Dios crearía los suficientes para no tener que recurrir al colectivismo ocupacional. Cada persona un ángel a su lado para toda la vida.
¿Y cuando, por muerte del compañero, quedan cesantes? ¿Al paro? ¿Habrá paro en el cielo? ¿Qué harán los ángeles sin empleo?
-Como las monjas de clausura, rezar,  alabar a su creador.
¿Y los otros? Sí, los que se rebelaron, ¿qué harán esos? ¿Habrá uno malo con cada uno de nosotros? ¿Andarán buscando ocasiones de pecado a los mortales? Lucifer, su jefe, no dormirá buscando donde hacer daño: “Tú, allí, que la ocasión es única”. 
Me inclino por que habrá también tantos ángeles perversos como personas. Cada cual con su satánico personaje al lado.
            -Ja, ja, ja, te vencí.
            -Eres cruel.
            -Y venceré siempre: tengo más alicientes que ofrecer que tú, ¿no te das cuenta?
            -Calla, Maligno, calla, no sabes lo que dices; serás abandonado, te quedarás solo.
            -Lo veremos, lo veremos.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 27 de junio de 2013

Dunas.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 27 Junio 2.013
DUNAS  -fragmento-
            Por la puerta del Instituto mosconean jovencitos con libros en la mano. Grupos flexibles se forman y se deshacen cual dunas en el desierto.
            -¿Qué curso haces?
            -Tercero, ¿y tú?
            -Te presento a unas amigas.
            Los alumnos de primero permanecen callados. Para ellos el Instituto es un mundo nuevo al que tienen que adaptarse. Muestran indiferencia, pero distan mucho de estar serenos. Se abren las puertas y entran al gran vestíbulo con murmullo de colmena.
            -Los alumnos de Primero a la segunda planta -se oye por un altavoz.
            Las escaleras amplias que llevan a la segunda planta se llenan de jovencitos de uno y otro sexo, expectantes.
            En las puertas de las Aulas hay carteles: "De la A a la L", "De la M a la Z".             Los alumnos saben lo que significa. Cada uno, según el apellido, entra en una u otra sala.
            -Pueden sentarse -oyen decir al señor que tienen enfrente, detrás de una mesa grande. Saben que es el profesor. Los alumnos permanecen callados. El profesor les da la bienvenida. El curso debe empezar…
Francisco Tomás Ortuño, Murcia

miércoles, 26 de junio de 2013

Calígulo.


            269      CALIGULO
            -Hola, Policarpo, cuánto tiempo sin verte.
            -Es cierto, Calígulo, lo menos un año.
            -Día arriba, día abajo.
            -Mejor arriba, desde las fiestas del pueblo.
            -Parece que cojeas.
            -Vengo del médico.
            -Qué casualidad, allí voy yo.
            -¿Qué te ocurre, Calígulo?
            -¿Y a ti?
            -Te he preguntado yo primero.
            -Me duele la columna, abajo; por las vértebras lumbares: voy a ver si don Eladio me aliviara...
            -Parece un trabalenguas lo tuyo.
            -¿Cómo un trabalenguas?
            -Luego me lo cuentas...; que tengas suerte, Cali.

martes, 25 de junio de 2013

Rodilla.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 25 Junio 2.013, Martes
RODILLA
            -Doctor, me duele la rodilla.
            -Y a mí una muela.
            -¿No es usted médico?
            -Sí, traumatólogo, ¿por qué?
            -Como dice que le duele una muela...
            -¿Es que a mí no me puede doler una muela?
            -Pero a mí no me importa que a usted le duela una muela.
            -A mí sí.
            -Bueno, ¿me puede curar la rodilla?
            -¿Cuántos años tiene su rodilla?
            -Los mismos que yo.
            -¿Cuántos?
            -Oiga, ¿y eso qué tiene que ver?, la otra no me duele y es hermana gemela. ¿Y su muela, doctor, cuántos años tiene su muela?
            -Muchos también, aunque no tantos como su rodilla. Yo voy a quitármela.
            -Pero una muela no es una rodilla, ¿no cree?
            -Para mí vale más mi muela que su rodilla.
            -Usted haga lo que quiera con su muela, que yo no tiro mi rodilla.
            -Puede hacer con ella lo que le dé la gana, para eso es suya.
            -Vamos a ver... ¿es usted médico?
            -Me está ofendiendo, señor, voy a llamar a la policía.
            -¡Que yo no he venido a hablarle de su muela!, ¿me oye?
            -Entonces, ¿a qué ha venido?
            -¿Aún no se ha enterado? ¡a que me vea la rodilla!
            -Hombre, ni que fuera usted Sofía Loren.
            -¿Me mira usted la rodilla o no?
            -Que se la mire su tía, ¿qué se habrá creído? Fuera de aquí.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia

lunes, 24 de junio de 2013

Charlot.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 24 Junio 2.013, lunes, San Juan
Fragmento
CHARLOT
            Candilejas, de Charles Chaplin, es una película preciosa, fina, delicada. El amor limpio, platónico, de una joven bailarina por el viejo que la animó a vivir. La vida es bella cuando hay un ideal.
            Chaplin, alias Charlot, es un gran actor. No descubro nada nuevo. En el cine mudo quedó como arquetipo o paradigma del bien hacer: Sus gestos son expresivos  y sus movimientos precisos. Encarna al hombre sentimental que se gana la simpatía del público.
Candilejas corresponde a la etapa del cine sonoro. También el maestro del cine mudo, sabe estar aquí a la altura de los mejores actores.
            Los grandes triunfadores del cine, de la canción, del mimo, de la pintura, han encarnado un tiempo en algo concreto, que el público capta perfectamente. La gente  ve en ellos algo más que simples artistas. Charlot, por los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, llevaba con su figura de vagabundo un mensaje de amor, que llegaba al alma de cuantos le veían.
            Francisco Tomás Ortuño,
            Doctor por la Universidad de Murcia

viernes, 21 de junio de 2013

Remedos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 21 Junio 2.013
REMEDOS
            Que Dios es el más grande novelista de la historia no cabe duda. Los del gremio deberían erigirle una estatua en la Plaza Mayor de las ciudades, donde rezara: "A Dios, novelista sin par en la historia del mundo".
Los hombres, a su imagen y semejanza, crean algo de vez en cuando, pero El  inventó al hombre. Nosotros tenemos modelos, pero El partíó de cero: no tenía precedentes. Un día se despertó con el capricho entre ceja y ceja y ¡zas!, creó el universo. ¿Cabe mayor imaginación?
            Las obras humanas son un pobre remedo de la obra del Maestro. Se conciben con la mente y ahí quedarían si no se dieran a conocer por medio de signos que tuvimos que inventar. Con todo, hay personajes de ficción que hacen su vida por su cuenta y hasta se independizan de su inventor.
Hasta se rebelan, como el ángel indócil, si se les ordena que hagan lo que ellos no quieren hacer. ¿Le pasaría lo mismo al Creador del hombre? ¿Se le complicaría a Dios su obra como al que inventara un robot y no pudiera dominar sus pasos?

                                                                                   Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 20 de junio de 2013

Janey.

JANEY
            Tengo en mis manos un libro de Zick Rubin titulado "Amistades infantiles". En los niños, la amistad tiene mucha importancia. El capítulo IV trata de "Perder amigos" y empieza con la carta de una niña: "Janey, estoy sola todo el día desde que te fuiste". Los niños pueden coger tristeza cuando se separan. No puedo pasar por alto lo de mi hijo: un amigo suyo cantaba -según dijo su madre- cuando nos trasladamos a Murcia: "Algo se muere en el alma cuando un amigo se va". Los sentimientos asfixian cuando se rompe una sólida unión. Una compañera del Centro de Profesores lleva tres traslados en cuatro años; cuenta que su hijo no se adapta a las nuevas situaciones de barrios, amigos y colegios. No me extraña. No quiero pensar en los niños de artistas de circo, que continuamente están en la carretera.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia

miércoles, 19 de junio de 2013

Elecciones.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 19 Junio 2.013
ELECCIONES
            Elección, elección... difícil papeleta. A cada paso hay que elegir. ¿Acertamos siempre? ¿Rectificamos a tiempo? ¿Cómo estar seguros de acertar? Si nuestra inteligencia es limitada,  ¿cómo saber por dónde ir? Hemos elegido, pero ¿hemos acertado?, ¿viviremos luego con la incertidumbre royéndonos las entrañas?
 Si la vida es así, aceptemos nuestras decisiones como decisiones de lo Alto, y dejemos que el curso de la vida siga por el camino que elegimos. "Si yo hubiera..." es la duda del tormento. Hay que pensar bien nuestra decisión y una vez tomada cargar con las consecuencias que de ella se deriven.
Se hace camino al andar, dice Machado en uno de sus poemas. Quiere tu camino elegido como el mejor, como el único. Vive para él, acéptalo como el mejor de la vida, como el camino que Dios desde siempre te ha reservado.
                                                                                    Francisco Tomás Ortuño, Murcia

martes, 18 de junio de 2013

Goteras.


Litesofía –entre literatura y filosofía-,  18 Junio 2.013
GOTERAS
            A mi amigo, el médico le ha mandado andar, y todos los días, cansado, agotado, pasea por el Malecón. Ayer estaba arisco, hosco, zahareño. Hablaba mal de los jóvenes, de la música, de la política, de todo, como resentido.
La enfermedad nos cambia el humor. ¿Tendrán en cuenta este cambio los que cuidan de mayores? Cuando el cuerpo duele, el ánimo se ensombrece. Por regla general, cuando los años pasan y la juventud vuela, aparecen los achaques, las goteras; y con ellos el malhumor, la hosquedad, la amargura.
¿Sabrán esto los hijos? ¿Lo tendrán en cuenta? Mi amigo ayer abominaba de todo en el parque. Las personas que reniegan de todo se hacen insociables, la gente les huye, a no ser que el que escucha sea generoso, altruista, y quiera servirle de paño de lágrimas.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia

lunes, 17 de junio de 2013

Valido.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 17 Junio 2.013
VALIDO
            El Conde-Duque de Olivares gobernó en España del veinte al cuarenta del siglo XVII. El rey era Felipe IV, pero quien llevaba todo el peso de la política era él, su valido. Era el Conde-Duque un tipo pícnico, de temperamento variable: pasaba fácilmente de la euforia extrema a la depresión. Ciclotimia se llama tal fenómeno. Velázquez pintaba en su tiempo. Lope, Quevedo, Calderón, son también de esta época. Portugal se separó de España, Cataluña también; lo intentaron Andalucía y Aragón. La rendición de Breda -inmortalizada por Velázquen en su cuadro "Las lanzas"- tuvo lugar en aquel entonces.  Breda es una ciudad de Holanda, que se levantó contra España, pero allí estaba nuestro ejército mandado por Espínola, que le hizo desistir. Olivares fue un dictador en su tiempo y acabó medio loco. Conoció, como todos los mortales, la gloria y el fracaso, la dicha y el infortunio. Uno más, pues, en la viña del Señor. Se creyó un dios y se estrelló con el desprecio de sus compatriotas.
            Yo les hubiera dicho al Conde y al mismísimo rey, lo que dijo San Pablo a los Tesalonicenses: "No os canséis de hacer bien; y si alguien no os obedece no le miréis como a enemigo, sino corregidle como a hermano" Tes. 3-15. Sólo así los gobernantes alcanzarían la gloria.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia

viernes, 14 de junio de 2013

Miedos.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 14 Junio 2.013, Viernes, S.Eliseo
MIEDOS
            Hay miedos de muchas clases: miedo a los espíritus, a la guerra, a la oscuridad…  Muchos miedos se adquieren de pequeños. Los cuentos de miedo dejan marcados a los niños para siempre. Sería aconsejable, por ejemplo, salir a la terraza con los hijos en noche de truenos y relámpagos, sin conceder importancia a tales meteoros; o hacer tocar el lomo de un gato o de un perro para que el miedo no alumbre. Las fobias a lugares vacíos, o a sitios oscuros, tuvieron su aparición de niños en ocasiones poco afortunadas. Cuando la semilla prende y se fortifica, anula luego, de mayores, a buena parte de la persona.
            El tímido es un miedoso. Los tímidos temen a las personas. Su origen tuvo lugar en alguna parte del cerebro cuando éramos niños y alguien se burló de nosotros o despreció lo que hicimos.
            La mejor terapia contra los miedos es la compañía, el éxito, los pensamientos positivos. En casa, los primeros años son decisivos en la vida de los hijos. Una faceta primordial puede ser ésta: evitar los miedos. Quitar ambientes que produzcan miedo; dar a los niños confianza y aplaudir sus actos. Cuando el niño se siente seguro, no tendrá luego problemas.
            ¿Tú has gritado a un niño? Puede haber sido suficiente para que de mayor no pueda estar con la gente. Parece que exagero, pero es así. Los niños son muy sensibles y se impresionan para siempre. Ser buen maestro o buen padre es lo más sagrado que puede haber. Actuar bien con los niños, con acierto, es de vital importancia para sus vidas. Una palabra es suficiente, un gesto, un grito o un desprecio.
            Menos mal que la naturaleza tiene sus propias defensas. Así como las glándulas producen hormonas que regulan nuestro estado en equilibrio, que cuidan de nuestro cuerpo mecánicamente, el espíritu puede también adaptarse con ciertos mecanismos. La memoria, por ejemplo, olvida lo que no le va a servir. Así y todo, queda en nosotros un poso del terror que causa estragos más tarde.
            Otra cuestión es que se nazca así. Cuando uno es rubio de nacimiento, me temo que tendrá que cargar con su color de pelo mientras viva, le guste o no le guste. Cuestión genética. Por eso veo dura la sentencia bíblica: "Ni los afeminados, ni los ladrones, ni los borrachos, ni los maldicientes poseerán el reino de Dios", Corintos, 6-9-10. No es justo que se mezcle a los afeminados entre los demás. No es lo mismo ser ladrón o borracho, que ser invertido, imposible de evitar.


Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 13 de junio de 2013

Confiados.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 13 Junio 2.013
            CONFIADOS
            El mismo escenario de ayer, la misma hora; pero, asombrosamente, la Tierra ha dado una vuelta sobre ella misma, como una peonza. Qué confiados nos sentimos sobre este platillo volante, suelto, a miles de kilómetros de los demás. Qué seguros por la experiencia de tantos años rodando sin extravíos.
Cuando pensamos en un cohete tripulado, sentimos escalofrío y miedo de sabernos tripulantes allá arriba, en la región oscura y tenebrosa de las estrellas. Y, sin embargo, ¿qué es la Tierra, nuestro planeta, sino una nave espacial solitaria bogando por el misterioso mar del espacio?

Francisco Tomás Ortuño, Murcia

miércoles, 12 de junio de 2013

Sobre la "Dama de Hierro".

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 12 Junio 2.013
Sobre “La Dama de Hierro”
Fragmento
En Política no se puede andar con paños calientes y esperar que el contrario cambie de opinión. Están en juego los intereses de un país y eso es muy serio. Esta Señora tuvo visión clara de lo que quería y reaños para conseguirlo. “¡Tú fuera!, ¡y tú!, ¡y tú!”. Tendría muchos enemigos, pero no cedió a sus deseos. Era así de valiente la mujer.
Un día le dijeron que las Malvinas, cuatro peñascos cerca de Argentina, habían sido ocupadas, y sin pensarlo dos veces, mandó cuatro buques de guerra a echar a los intrusos. “Si con una fragata sobra, my lady, si allí no hay nada que resistir”. “Cuatro barcos armados, que vean que no estamos dispuestos a consentir que nadie ocupe nuestro territorio”.
¡Qué susto se llevarían los españoles pensando en Gibraltar! ¿Haría la dama esto con las Malvinas mirando de reojo al Peñón que ganaron por la Paz de Utrech en 1.713? 
Rajoy hoy debía actuar en muchos frentes como la Dama de Hierro en su día. Seguro que anciana como era hasta hace dos meses se recomía por dentro viendo la debilidad de nuestros políticos.
¿Cómo dejar que los catalanes sueñen con la separación de España? ¿Cómo permitir que no se enseñe español en las escuelas? ¿Cómo seguir con embajadas catalanas allende las fronteras españolas? ¿Cómo dejar que sigan abortando las mujeres? Y tantas y tantas cosas más que no es necesario decir.
   Francisco Tomás Ortuño, Murcia

martes, 11 de junio de 2013

Insensatez.


Litesofía –entre literatura y filosofía-, 11 Junio 2.013, San Bernabé
            INSENSATEZ
            No es cobardía callar: es sabiduría. Las personas, a veces, se mueven por pasiones descontroladas. El sabio reacciona con prudencia y espera que pase el temporal. Después, el mismo ofensor vendrá a disculparse. Quien no se controla y avasalla a la persona de turno, con palabras o hechos, antes o después sufre las consecuencias de su insensatez. Prudencia en el trato y discreta intimidad; si llega el momento, sonreír y perder de nuestro derecho. En ese perder está precisamente el triunfo.
            Hay una actitud cristiana que ennoblece al hombre: perdonar. "Pon la otra mejilla", "Setenta veces siete", que es tanto como decir siempre. La doctrina cristiana es la más sabia que puede haber: “Perdona, saldrás ganando”. Ante un ofensor incontrolado, piensa que no es dueño de sí, que actúa como loco de atar -enfermo- movido por los celos, por la envidia, por la soberbia. No le hagas más daño, ya tiene bastante con su agitación. Cálmale si puedes con dulzura, o aléjate. Pasada su enajenación, te buscará reconocido.
Francisco Tomás Ortuño, Murcia

lunes, 10 de junio de 2013

Trivial.

 Litesofía –entre literatura y filosofía-, 10 Junio 2.013
            TRIVIAL
            Leer mucho es bueno. Un juego como el Trivial, con cientos de preguntas, es ideal. "¿Cuál es la capital de Liberia?". No sólo se aprende que es Monrovia, sino que puedes ir al atlas y ver dónde queda en el concierto de naciones. "¿Cuál es la mayor frontera entre dos naciones?". La respuesta es Canadá con los Estados Unidos. Se puede aprender mucho con un juego así. Si se dominaran los cientos o miles de preguntas que contiene, ya se podría hablar con autoridad en cualquier ambiente, por selecto que fuera. Nada viste más que la cultura. De los ricos sin ella se reirán; ante los pobres con ella se descubrirán.
            Qué satisfacción cuando leyendo de una fecha se recuerda qué rey mandaba en España o qué pintor triunfaba entonces. Fijar fechas importantes, nombres de capitales, ríos, batallas que hicieron cambiar el rumbo de la historia, caudillos históricos, músicos insignes, obras maestras de la literatura. Hay tanto por aprender ... Y es mucho lo que está en juego. ¿Qué ocurre si  se habla del lago Victoria y dices que está en América? Que bajas enteros ante una concurrencia. ¿Y si hablando de la diabetes aclaras que el páncreas es una glándula que produce insulina para regular el nivel de azúcar en la sangre? Que los presentes te admirarán en silencio. Creo que está claro lo que quiero decir: Trivial, sobresaliente.

Francisco Tomás Ortuño, Murcia

jueves, 6 de junio de 2013

Complejo de madre.

Litesofía –entre literatura y filosofía-, 6 Junio 2.013
COMPLEJO DE MADRE
            Mamá prescinde de papá. Me explico: si hay que ir al pueblo, el hijo la lleva. Es lo que ha hecho hoy. Es lo que hizo ayer. Es, digámoslo claro, lo que haría siempre, si pudiera. A mamá con sus hijos le basta. Parece que no tiene importancia la cosa, pero encierra una verdad profunda: primero los hijos, después los demás. El marido es algo accidental en la vida de la mujer, el instrumento para tener a sus hijos. Una vez cumplida su misión, pierde protagonismo, incluso interés. Creo que hasta estorba. En el subconsciente de la madre, el marido queda como posible rival en el amor de su descendencia.
Muy complejo, pero es así. Con los hijos, la madre impide encontrar a su pareja libremente. Me refiero a los complejos que la Psicología bautizó con los nombres de Edipo, Electra o Caín. En los animales, normalmente, el padre se pierde. Como en las personas no ocurre así, sino que se mantiene cerca, la madre se pregunta: "¿Y tú que pintas aquí?". Esa es la cuestión. La religión resuelve el conflicto: "Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre", "Juntos hasta la muerte", "Una sola carne, un solo espíritu". Pero la verdad desnuda se impone: La madre quiere ser ella sola; no tolera al padre, no lo admite. Este sería otro complejo que a Freud pasó inadvertido. La madre no acepta que nadie se interponga entre ambos. A la nuera o al yerno los abomina. Y menos que otro quiera robarle su exclusividad ante los hijos.
            No sé con qué frecuencia habrá en los matrimonios problemas derivados del amor materno; pero quiero creer que más de lo que nos figuramos. La naturaleza dispone de mecanismos sutiles para el himeneo. La mujer atrae al varón con fuerza irresistible; sus estrógenos trabajan de lo lindo para atraer al macho; y éste, con su carga hormonal, no puede resistirse. Hasta aquí todo natural, como en el mundo de los animales. Pero luego, la pasión amorosa se traslada al fruto que le nace de la pasión ciega. Y ya empieza el conflicto.
¿Tú has visto una clueca con sus polluelos? Es el ejemplo más representativo que encuentro ahora mismo. A picotazos espanta a quien se acerque. Amor exclusivo, único. Ni padres, ni primos, ni vecinos. La madre sola cubriendo con sus alas a los pollitos. Por más que la iglesia haya dicho: "Para lo bueno y para lo malo, juntos hasta la muerte", no lo acepta. Se quiere convencer a sí misma de que no debe actuar así, de que el padre es como ella, de que son uno los dos, de que Dios no acepta su exclusivismo. Pero no puede. Es superior a todo razonamiento.
Al menor descuido, salta como una fiera que viera en peligro su prole. No lo puede remediar. "Te acepto pero no te pases", es la fórmula a la que llega. "Te admito pero no quieras anularme". "Tu ahí, pero callado". No sé cuántos matrimonios tendrán este conflicto como espada de Damocles o como bomba a punto de estallar, aunque pienso que muchísimos más de los que cualquiera se imagina. Cuántos quizás se verán afectados y lo achacarán a otros motivos.
            Si los padres se sienten en el deber de enseñar a los hijos cuando la diferencia cultural con la esposa es ostensible, cuando tienen idearios diferentes y hasta opuestos en la educación, la guerra está servida. La madre no sólo odia al padre como suplantador, sino que defiende a los hijos de su nefasta injerencia en el mundo de las ideas. Aunque la apariencia sea de paz, la guerra es volcánica.
            Otro caso: La madre cree que la enseñanza natural es la más conveniente para los hijos, pero el padre no lo ve así.
            Otro caso: La madre quiere bautizar al hijo y el padre piensa que debe hacerlo cuando sea mayor.
            Otro caso: La madre es bilingüe y habla al hijo en dos idiomas desde que nace su hijo; el padre cree que esto le perjudica.
            Otro caso: La madre deja al hijo en manos de nodrizas para ir a trabajar; y el padre piensa que debe quedarse en casa y no dejar al hijo en otras manos.
            Otro caso: La abuela besa mucho al niño y los padres están uno a favor y otro en contra de tal actitud.
            Así hasta la saciedad.

            No es infrecuente que los hijos, en justa correspondencia, no quieran irse de con la madre, o no encuentren a quien pueda sustituirla. Ello es, sin duda, consecuencia del complejo que llamo de madre. La madre que se excede en su celo de amor -todas las madres lo padecen, pero hay grados-, puede proporcionar males irreparables a su prole. Cuando a pesar de querer impedirlo por todos los medios, no lo consigue y el hijo se desprende de ella y se aleja, ella no lo soporta. Su odio a la mujer que la apartó del hijo amado es inmenso, profundo. Esa mujer, a la que prefirió el hijo, es su mortal enemigo de por vida. De aquí que "suegra y nuera no quepan en una era".

Francisco Tomás Ortuño, Murcia